Hablando de quemaduras (I)

 Hoy os comparto la información sobre un tema que me tocó trabajar: 


Generalidades

Las quemaduras se definen como los traumatismos de tipo térmico (temperatura) producido por la transferencia de calor hacia los tejidos, otras causas pueden ser: la radiación ionizante, energía, químicos, o electricidad. La piel humana soporta temperaturas variables si el tiempo de exposición es corto, siendo un problema a partir de 40-50 grados centígrados. Este limite puede ocasionar el principio de la quemadura si se mantiene la piel expuesta el tiempo suficiente. El manejo de las quemaduras es variable, puede llegar desde una simple quemadura casera hasta tener serias complicaciones, dónde su supervivencia se ve gravemente afectada, como podría ser el caso de un gran quemado producto de un accidente de trafico o un incendio. Por ello mismo, pueden ser consulta de Atención Primaria o incluso de una unidad de Grandes Quemados. Es, por lo tanto, muy importante conocer el origen de esa quemadura: accidente, violencia doméstica, bajo nivel socio económico, adicciones como el alcoholismo, y algunas patologías como la epilepsia. 

Consideraciones Fisiopatológicas

Entre los primeros cambios fisiopatológicos, secundarios a los neuroendocrinos: se producen modificaciones cardiovasculares, electrolíticas, renales, hepáticas, gastrointestinales, metabólicas, etc. 

Las principales complicaciones que se producen por las quemaduras y que depende del grado de estas, son: choque hipovolémico (pérdida de líquidos y electrolitos por evaporación y alteración de la permeabilidad capilar), hiperpotasemia, hipoproteinemia, etc. Es importante valorar el estado físico del paciente, el estado de shock, si presenta quemaduras en la vía aérea, extensión y profundidad de la quemadura, sexo, edad, causa específica de la quemadura, exámenes bioquímicos, gases arteriales, tiempos de coagulación, etc. 

La etiología y clasificación de las quemaduras

El origen de las quemaduras es variable, siendo la más común la escaldadura por líquidos inflamables o fuego directo. En cuanto a la clasificación de las quemaduras, se rigen por el patrón de la profundidad. La terminología más empleada es: grado y el grosor afectado. La conjunción de estos dos términos consigue la clasificación, que trata de:

1.    Primer grado. Son quemaduras superficiales, afectan únicamente la epidermis. Son producidas por lo general por rayos solares. La característica clínica predominante es el enrojecimiento de la piel, no existen flictenas o ampollas y son extremadamente dolorosas. Este tipo de quemaduras cura en un lapso de 4 a 7 días mediante la regeneración del epitelio afectado, observando la descamación del epitelio.

2.    Segundo grado o grosor parcial. En este tipo de quemaduras se lesiona la epidermis y parte de dermis. Se clasifican en quemaduras de segundo grado superficial o grosor parcial superficial y quemaduras de segundo grado profundo o grosor parcial profundo. La característica clínica fundamental en este tipo de quemaduras es la presencia de flictenas o ampollas. Las más superficiales son producidas por líquidos calientes y las más profundas por lo general son ocasionadas por el fuego directo.

3.    Segundo grado profundo o grosor parcial profundo: El daño en este tipo de quemaduras es más profundo que el anterior, aquí la lesión en la dermis es más profunda afectando posiblemente a la dermis reticular. Al remover las flictenas se aprecia un lecho blanquecino, pálido, y donde la sensibilidad al dolor o al tacto está mermada. Es común en los accidentes con fuego directo. Este tipo de quemaduras puede curar espontáneamente, pero se tardan de 14 a 21 días. El epitelio que se produce en estas quemaduras es más frágil, tiende a cicatrizar hipertróficamente, de allí que se recomiende el uso de presión prolongada.

4.    Tercer grado o grosor total. En este tipo de quemaduras se lesiona todo el espesor de la piel donde se incluye la epidermis y la dermis completamente. En este tipo de quemaduras pueden observarse o no flictenas en las áreas afectadas. Sus características clínicas son: de color marrón oscuro, amarillo pálido, blanquecino o de color negro si son ocasionadas por altas temperaturas y prolongada exposición. Se observan secas, son de consistencia dura, acartonada, dando una apariencia muy parecida al cuero en color y textura. En ocasiones y al pasar de los días se puede apreciar en el espesor de ella los vasos sanguíneos arteriales y venosos trombosados.

5.    Quemaduras de cuarto grado. Este término por lo general no es utilizado comúnmente, pero describe aquellas quemaduras donde además de lesionarse la piel, se destruye el tejido subyacente, como el tejido subcutáneo, los músculos, tendones y huesos. Son ocasionadas por el fuego directo prolongado y a muy altas temperaturas, por electricidad, y en aquellos casos al producirse contacto con agentes incandescentes como minerales y plásticos a altas temperaturas. En este tipo de quemadura no existe la posibilidad de regeneración espontánea del área afectada, la única forma de curar es mediante el epitelio existente en los bordes de la herida, el cual puede migrar hacia el centro de la herida a razón de 1 a 2 cm por mes. De dejarlo evolucionar, lo que se creará es una cicatriz, de pobres características cosméticas y funcionales, que tenderá a retraerse, creando bridas, y con características hipertróficas o queloideas. Esta quemadura debe tratarse mediante la escisión quirúrgica temprana, es importante que la piel lesionada de esta forma se convierte en una escara avascular, que proporcionará proteínas desnaturalizadas y materiales tóxicos al paciente, además de ser un medio excelente para ser colonizado e invadido por bacterias. De no contar con piel necesaria debe ser cubierta con apósitos biosintéticos o sintéticos después de la escisión, de no ser así el área escindida se secará y se puede tornar nuevamente es una escara avascular. 

Consideraciones anatomopatológicas

En toda quemadura se observan 3 zonas específicas:

  • Zona de coagulación o necrosis: Es el área central de una quemadura, es donde se recibe el impacto del agente responsable. Donde se produce la mayor destrucción celular, y por consiguiente es el área de mayor profundidad. El agente etiológico ocasiona coagulación de las proteínas y necrosis del tejido afectado. Finalmente, el área más periférica es la zona de hiperemia, en que existe vasodilatación. La evolución de zona de estasis depende en gran medida de la reposición hidroelectrolítica inicial.
  • Zona de estasis: Es el área circunvecina, más periférica a la zona de coagulación; la profundidad de la quemadura en esta área es menor. Esta zona es muy importante, ya que de acuerdo con el tratamiento que reciba el paciente, puede evolucionar hacia la necrosis o la profundización, si la herida se seca o se infecta. De ser tratada adecuadamente evolucionará de forma satisfactoria, epitelizando en el tiempo esperado.
Zona hiperémica: Es el área más externa periféricamente de la quemadura; la lesión ocasionada en los tejidos es más superficial, la temperatura del agente que causa la quemadura ha disminuido y la transferencia de calor a los tejidos en esta zona es mucho menor. Estas áreas epitelizan más rápidamente.

Para finalizar esta parte dejo una preciosa noticia relacionada! Noticia sobre una unidad de quemados pediátricos
(he evitado incluir imágenes en esta entrada por ser contenido delicado!)

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